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Leucoscipha semiinmersa

Sin ningún interés culinario. Carpóforo muy pequeño, sésil, gregario. Inicialmente con forma de copa pero pronto expandido más o menos aplanado y de color marrón anaranjado; borde denticulado y festoneado de blanco. Nace en primavera y otoño, es bastante abundantee y se desarrolla sobre sustratos húmedos y ricos en materia orgánica.

Leucopaxillus gentianeus

Además de su desagradable sabor amargo, es sospechosa de alguna posible intoxicación intestinal. Cutícula seca, adnata, tomentosa o aterciopelada, de color pardo rojizo a pardo oscuro en la vejez. Pie cilíndrico, lleno, elástico, blanco (se tiñe al tacto de marrón). Carne blanca y espesa. Olor harinoso y sabor muy amargo. Bosques de coníferas, robles y encinas. Entre el brezo. Otoño e Invierno.

Leucopaxillus giganteus

Buen comestible, pero solo de joven y debe cocinarse bastante. Se utiliza para producir el antibiótico Clitocibina. Sombrero convexo, margen muy curvado, cutícula muy blanca.  Cutícula seca, gruesa, glabra, lisa, blanca a crema-parduzco. Carne blanca de textura maciza. Olor y sabor harinoso, ligeramente dulce.  Castaños u olmos. Otoño.

Leucoagaricus barssii

Comestible de escaso interés por su rareza. Especie con aspecto de macrolepiota, pero con superficie muy finamente escamosa, fibrilosa, marrón grisácea más oscura en el centro. Pie ventrudo radicante, al principio macizo y luego hueco. Carne espesa en el sombrero y blanquecina, más fina y pardusca en el pie, con olor fúngico no característico. Especie propia de ambientes ruderales, como jardines, parques o cultivos. Otoño.

Lepista sordida

Buen comestible. Talla pequeña. Color violáceo-lila (a veces con tonalidades marrones). Carne compacta, blanquecina, con tonos violáceos. Débil olor fúngico y sabor dulce. Especie nitrófila, aparece en bordes de caminos, zonas herbosas y musgosas, así como en matorrales, jardines, parques, linderos estercolados. Otoño a Invierno.

Lepista rickenii

Buen comestible. Sombrero gris – marrón café con leche, con manchitas oscuras, en forma de gotitas y margen enrollado. Carne blanquecina, algo acuosa pero espesa, suele ser atacada por larvas. Olor harinoso y sabor algo dulce y algo picante, parecido a la nuez. Bosques aclarados de pinos, encinas, alcornoques, jaras. Otoño en invierno. Sale en grupos.

Lepista panaeolus

Buen comestible. Talla grande . Sombrero evolucionando de hemisférico a convexo, aplanado y deprimido. Cutícula de tonos grises o pardos, con máculas oscuras concéntricas . Carne densa, blanco-grisácea. Olor harinoso y sabor algo picante. Zonas arboladas con claros herbosos y zonas despejadas, con matorrales. Sale formando corros. Otoño e invierno.

Lepista nuda

Buen comestible. Se le conoce por Pie azul. Talla media-pequeña. Monocolor azul-violáceo, aunque se decolora con la edad. Carnosa, color de la carne blanquecino con discreto tinte violáceo, tierna en el sombrero y fibrosa en el pie. Olor afrutado y sabor muy agradable. Pinar, encinar, jaral, … Otoño e inicio del Invierno.

Lepista nebularis

Comestible con precauciones. Talla media-grande. Sombrero carnoso, convexo. Cutícula seca, lisa, brillante, recubierta de una película blanquecina de joven, de color gris o pardo claro. Pie robusto, cilíndrico, más delgado arriba y ancho, algodonoso, en la base, macizo de joven y hueco de viejo. Olor fuerte, característico “a pardilla”. Carne blanca y abundante de sabor dulzón, que se vuelve algo acidulado. Bosques diversos de frondosas y de coníferas. Zonas de matorrales. A veces forma grandes corros o hileras. Otoño.

Lepista inversa

Comestible de calidad media. Sombrero convexo que se va embudando. Cutícula pardo-rojiza, lisa, húmeda al tacto, con margen ondulado, se separa fácilmente del sombrero, sin dejar herida. Carne escasa, blancuzca. Bosques de varios tipos y zonas de grandes arbustos. Otoño.

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